Han transcurrido 74 días de incertidumbre en la comuna de Malloa tras la desaparición de Luz Espinoza Puente. Este martes marcó una jornada clave en la investigación. Un operativo conjunto, que reunió a la Brigada de Homicidios de la PDI, personal militar y Bomberos, desplegó un intenso rastreo en la zona del Río Claro, enfocándose en cinco puntos de interés geográfico.
El resultado de este barrido permitió la localización de un calzado y diversas prendas de vestir. Si bien estos elementos están siendo sometidos a peritajes rigurosos, el Subprefecto Juan Reyes, de la Brigada de Homicidios de Rancagua, confirmó el levantamiento de esta evidencia, señalando que —aunque son hallazgos importantes— aún deben ser verificados científicamente para confirmar su correspondencia con la mujer desaparecida.
La familia juega un rol crucial en esta etapa. Según Michelle Leal, sobrina de Luz, la búsqueda se concentra en este sector debido a la triangulación de la señal del teléfono móvil que la mujer portaba al salir de su hogar el pasado 30 de octubre. Será el entorno cercano quien ayude a validar si la vestimenta encontrada coincide con las pertenencias que faltaban en su domicilio.
Mientras se esperan los resultados de los análisis forenses para confirmar o descartar estas nuevas pistas, los equipos especializados mantienen las diligencias en terreno.