Enclavada en el punto exacto donde la identidad huasa se encuentra con la cercanía de la capital, Paine se viste de gala. Nos hemos trasladado hasta el corazón de esta comuna para ser testigos, en primera persona, de la 47ª edición del histórico Festival de la Sandía.
Esta fiesta emblemática, que vio la luz en 1975 gracias al empuje de Bomberos y la comunidad local, mantiene intacto su objetivo fundacional: celebrar y promover la excelencia de sus tierras. Y es que la fama no es gratuita; aquí la producción de sandías es un orgullo local.
Tanto es así que el “Galvano” tradicional se acompaña de un símbolo inconfundible: una sandía de regalo entregada a cada artista sobre el escenario.
Revivimos los hitos de una velada inolvidable, marcada por la potencia de Los Bunkers, el humor del Pastor Rocha y el ritmo de Américo, junto a las impresiones exclusivas de los protagonistas tras bambalinas.