Comenzó como un taller de fútbol como en todas las escuelas sin mayores pretensiones, sin embargo el llamado de VIK Chile en una alianza con la Municipalidad de San Vicente fueron transformando esta iniciativa en una escuela de fútbol que busca incorporar a los niños de la zona al deporte, la colaboración y al trabajo en equipo luego de dos años de encierro por la pandemia.