El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) dio inicio a la temporada de veranadas 2023-2024 en San Fabián de Alico, región de Ñuble, marcando el comienzo de una antigua práctica de pastoreo donde ganaderos trasladan a sus animales a los campos de pastoreo en la alta cordillera en busca de alimento. Esta tradición, arraigada en pequeños ganaderos, requiere la autorización previa del SAG.
José Guajardo Reyes, Director Nacional del SAG, supervisó el proceso, que incluye un control y monitoreo exhaustivo para salvaguardar la sanidad de los animales. Este riguroso control comprende la toma de muestras para diferentes enfermedades, la identificación con aretes o DIIO, y asegurar la trazabilidad y salud de los animales durante su estancia en la cordillera.
Este movimiento de animales requiere un control estricto debido a su concentración en las veranadas, sobre todo por la proximidad de algunos campos de pastoreo a zonas fronterizas, lo que representa un riesgo de introducción y propagación de enfermedades exóticas. El SAG realiza un censo y autoriza el movimiento de ganado con el Formulario de Movimiento Animal para prevenir enfermedades y controlar el contrabando de animales.
Carlos Orellana, jefe de la división de protección Pecuaria del SAG, resalta la importancia de estas medidas, especialmente ante el cambio climático que podría traer consigo la introducción de enfermedades ausentes en el país. Destaca la interacción entre animales en las veranadas y su posterior retorno al valle central, lo que demanda una atención sanitaria crucial por parte del SAG.
Richard Fuentes, productor ganadero de Las Veguillas, Ñuble, ha participado en veranadas durante generaciones. Explica que en verano la falta de pasto verde en el valle central motiva este traslado a la cordillera, donde abunda el forraje. Destaca la colaboración con el SAG, señalando que esta tradición no solo beneficia a los ganaderos, sino que también contribuye al estándar sanitario del ganado en las zonas rurales del país.