Natalia Órdenes Donoso, enfermera de la Unidad de Tratamiento Intermedio en el Hospital Dr. Franco Ravera Zunino de Rancagua, ha dado un giro inesperado a su carrera con la publicación de su primera novela de fantasía, Alma y Cuatro Elementos. Combinando su dedicación al cuidado de los pacientes con su amor por la literatura, Natalia ha logrado equilibrar ambos mundos, ganándose elogios tanto en su entorno laboral como en el público general.
Órdenes nunca imaginó que su trayectoria profesional la llevaría a escribir un libro, pero reconoce que su pasión por la escritura, influenciada por una familia de lectores y escritores desde su infancia, le ha proporcionado una perspectiva única en su trabajo en el hospital. Escribir, señala, le ha permitido desarrollar habilidades blandas y una sensibilidad especial para el cuidado de los pacientes.
La creación de su novela se produjo en sus momentos de descanso, principalmente durante los fines de semana. La escritura, más que una simple expresión creativa, se convirtió en una vía de escape y un medio para procesar las emociones y experiencias de su día a día en el hospital. Con el tiempo, descubrió que sus roles como enfermera y autora se complementaban de manera inesperada.
El lanzamiento de Alma y Cuatro Elementos ha sido recibido con entusiasmo tanto por sus colegas como por la comunidad literaria, siendo invitada a presentar su libro en ferias y colegios, experiencias que encuentra sumamente gratificantes. La escritora también planea continuar su saga y explorar proyectos literarios que puedan integrarse en el ambiente hospitalario, ofreciendo intervenciones culturales que ayuden a los pacientes y sus familias a sobrellevar momentos difíciles.
En cuanto a su novela, Natalia describe cómo la magia está profundamente arraigada en la sangre de las mujeres de la familia de Aileen, la protagonista de 15 años. La trama sigue a Aileen mientras se enfrenta a la búsqueda de un talismán mágico que promete la vida eterna, una aventura que conlleva riesgos mortales. La historia aborda temas de magia y almas gemelas, utilizando cristales, velas y elementos naturales en lugar de los clichés típicos de varitas y escobas voladoras.