Esta instancia denominada “Juegos Criollos” no solo busca resaltar y rescatar la chilenidad y juegos tradicionales, en esta octava versión las escuelas de San Vicente de Taguatagua y Pichidegua compartieron una jornada de esparcimiento y energía en el Parque de Rinconada. Baile entretenido, fútbol, trompo, entre otras actividades didácticas fueron las protagonistas junto con el desfile de toda la comunidad escolar frente a las autoridades y padres presentes, integrando a los microcentros de dos comunas que parecen lejanas pese a estar en el mismo valle del Cachapoal.