Con la nueva normativa, las multas irán desde las 50 UTM hasta las 5.000 UTM a quienes infrinjan las normas de elaboración, producción y comercialización de la ley de alcoholes. “Esta ley prohíbe una verdadera falsificación, una trampa que es usar uva de mesa con la uva vinificada, lo cual genera mal precio para los productores y baja y mala trazabilidad de nuestros vinos y alcoholes”. Con estas palabras, el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela celebró la aprobación de la ley de alcoholes (Ley N.º 18.455) que eleva las sanciones a quienes adulteren la producción vitivinícola. El proyecto de ley fue despachado a ley durante la tarde de ayer, tras ser aprobada por unanimidad en ambas Cámaras. La iniciativa establece un catálogo de sanciones que podrá aplicar el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) por las infracciones administrativas a la ley.