El próximo 2 de septiembre, Chile entrará en horario de verano, adelantando los relojes en 60 minutos a la medianoche del sábado. Esta medida, que busca aprovechar la luz solar, puede tener impactos en la rutina y el bienestar de las personas, especialmente en los niños.
Este cambio puede generar problemas para conciliar el sueño, alteraciones en las comidas, cansancio y cambios en el estado de ánimo en los niños. Los adultos tienen un rol fundamental en ayudar a los niños a adaptarse, explicando de manera comprensible por qué ocurre este cambio y cómo afectará sus rutinas. Carolina Diez Pastene, psicóloga y supervisora de Fonoinfancia, subraya que esta es una oportunidad para empoderar a los niños y tratarlos como sujetos con derecho a saber y opinar.
Para facilitar la adaptación, se sugiere gradualmente adelantar horarios de comidas y actividades previas al sueño. Además, se pueden realizar actividades físicas y juegos para liberar energía y promover un mejor descanso. Esta modificación es una oportunidad para hablar sobre cómo cambian las estaciones y la temperatura ambiental, lo que permite que niñas y niños lo tomen con mayor naturalidad. Para esto se puede recurrir a cuentos, dibujos, animaciones u otros elementos. La comunicación abierta y la paciencia son esenciales en este proceso de cambio.
Si las familias necesitan apoyo durante este proceso, pueden comunicarse de manera gratuita y confidencial con las psicólogas de Fonoinfancia a través del teléfono 800200 818 o por chat en el sitio web www.fonoinfancia.cl.