Estoy acá porque en nuestro país tenemos la convicción que la salud es un derecho fundamental de las personas y cuando decimos que es un derecho fundamental de las personas es que entendemos que hay ciertos espacios en la vida común que deben estar por fuera de las esferas del mercado y, por lo tanto, garantizarse por parte del Estado, independiente de la condición, ideas y, sobre todo, en este caso, poder adquisitivo de las personas. Sabemos que en eso estamos en la misma línea con lo que está promoviendo la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud.