Durante la jornada de ayer, la Brigada de Investigación Criminal (BICRIM) de Santa Cruz recibió una denuncia alarmante: el dueño de una valiosa yegua corralera inscrita informó que su preciado ejemplar había sido robado del potrero donde residía en la comuna de Santa Cruz.
Las primeras diligencias llevadas a cabo por los detectives recopilaron información que indicaba que la yegua había sido vista en el sector Isla de Yáquil, siendo montada por un individuo que solo era reconocido por su nombre de pila.
Con estos datos en mano, los detectives de la PDI consultaron sus bases de datos y descubrieron que semanas atrás habían detenido a un hombre con el mismo nombre relacionado con un caso de abigeato anterior.
Armados con esta evidencia, los agentes se dirigieron al domicilio del sospechoso, un hombre de 31 años, donde confirmaron la presencia de la yegua, valuada en 4,5 millones de pesos. Esto condujo a la detención del individuo y a la imputación de un nuevo cargo por abigeato. Estos eventos fueron informados al fiscal de turno, quien instruyó que el sospechoso fuera presentado hoy ante el Juzgado de Garantía de Rancagua para enfrentar un control de detención.