INIA y Biofrutales, tras un trabajo colaborativo de más de 14 años, han dado un paso significativo para inscribir la primera variedad de cerezo 100% chilena, nombrada “Selección 21” (S-21).
Este logro ha sido posible gracias al Programa de Mejoramiento Genético (PMG) del Cerezo, en el que el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y el Consorcio Biofrutales han estado colaborando. “Selección 21” ha superado con éxito el primer obstáculo al ser aprobada por unanimidad por el Comité Regional de Liberación de Nuevas Variedades de INIA.
Técnicamente, esta variedad de cereza bicolor, que se encuentra en el segmento de Rainier, destaca por su sabor agradable, tamaño grande y firmeza. Además, es propensa a calibres superiores jumbo y superjumbo, con buen color y una excelente condición después de 30 días de almacenamiento en frío, lo que la hace adecuada para la exportación a mercados distantes.
El Programa de Mejoramiento Genético del Cerezo ha sido liderado por el Dr. José Manuel Donoso y su equipo de profesionales de INIA Rayentué. Este logro es esencial para la industria frutícola chilena, ya que muestra la capacidad del país para desarrollar genética adaptada a sus necesidades y a los mercados finales. Empresas como Univiveros, El Tambo y ANA Chile han respaldado este programa, y el apoyo de Corfo ha sido crucial para su éxito.