Con el propósito de que nunca más se repitan en nuestro país hechos de vulneración de derechos humanos como los ocurridos en la dictadura cívico-militar que se extendió por 17 años, se realizó el acto conmemorativo central y honrar la memoria de las víctimas y reconocer la resiliencia de los sobrevivientes.
La actividad conmemorativa se realizó en dependencias de SERVIU O’Higgins, servicio que se encuentra donde en tiempos de la dictadura se encontraba la ex cárcel de Rancagua, que fue recinto de prisión política y tortura.
Nodina Muñoz fue una de las asistentes dio su testimonio como hermana de Julio Muñoz Otárola, detenido desaparecido el 9 de septiembre de 1987. “Cuando nosotros participamos en estas actividades de conmemoración y de recordar a nuestros familiares siempre nos preguntan “hasta cuándo”. Yo les pregunto a cada madre; pónganse en lugar de mi madre, no le entregaron cuerpo, le negaron un velatorio, le negaron una tumba para ir a depositar una flor. Creo que el rema de los detenidos desaparecidos es una herida muy profunda y con mucho dolor sobre todos a las medres porque yo viví con mi madre en el día a día. Mi madre comía y lloraba y preguntaba donde me tiraron a mi hijo. Yo creo que esa es la reflexión como familiar de detenido desaparecido”, afirmó la hermana de quien fuera militante comunista y trabajador de la Fundación Caletones.