Análisis: Las nuevas carreras de la UOH: becas y datos de la calidad de la educación en O’Higgins

“En Chile se crea una universidad estatal por siglo, este hito de crear una desde cero es único en la historia del país” son las palabras con las que nuestro invitado define el desafío de crear la Universidad de O’Higgins que por tantos años se buscó tener en la región.

En contraste a lo que muchos estudiantes debían hacer ante la falta de instituciones y carreras en la región, cuyas pocas alternativas estaban todas instaladas en Rancagua, la apertura de la universidad estatal busca que las nuevas generaciones no solo puedan continuar en su tierra, sino también generar oportunidades y aplicar los conocimientos, contactos y recursos adquiridos dentro de la misma, cosa que hasta hace poco seguía siendo absorbida por la región metropolitana o la de Valparaíso que son la preferencia entre quienes ingresan a la educación superior.

Sin embargo la diversidad geográfica sigue haciendo complicado económicamente para los estudiantes el traslado desde el hogar hasta la sede, sin mencionar a quienes son de Calama a Coyhaique y que ni siquiera cuentan con familiares donde poder alojarse, razón por la que se ha dispuesto de una serie de becas, incentivos y procesos de admisión adicionales al tradicional de la PSU para desarrollar las distintas habilidades de las futuras generaciones de la UOH.

Junto a Juan Manuel Solís, coordinador general del proceso de admisión 2018 de la UOH, revisamos los datos concretos recopilados en este primer año y las iniciativas de abrir el campus a quienes ya están por conocer sus resultados en la PSU.