El incremento del robo de cables eléctricos se ha convertido en un problema creciente, afectando no solo las instalaciones, sino también la calidad y continuidad del suministro para los clientes de CGE en diversas áreas del país.
Durante este año, la región de O’Higgins ha experimentado 648 eventos de robo de cables, sumando más de 10 toneladas de cobre sustraído en instalaciones de media y baja tensión. La ciudad de Rancagua, específicamente, ha sido impactada con 644 casos en sectores oriente y norponiente, afectando a aproximadamente 65 mil clientes.
La empresa ha estado en terreno, trabajando en reposiciones de cables sustraídos junto a autoridades regionales y municipales. Sin embargo, la preocupación persiste, ya que el robo, a veces hasta 8 veces al día en Rancagua, interrumpe las actividades comunitarias.
CGE ha tomado acciones concretas, incluyendo la reposición de líneas de cobre por aluminio y la construcción de nuevas redes con este material. Además, participa activamente en la Mesa Regional de Robo de Cables, buscando coordinar esfuerzos con otras empresas y autoridades para abordar este problema.
El gerente zonal de CGE en Rancagua, Alex Lobos, ha instado a una mayor acción de las autoridades y ha enfatizado en la necesidad de acciones conjuntas para combatir este delito, incluyendo la denuncia a Carabineros y el Ministerio Público ante cualquier afectación a las redes.