Los agricultores del tranque Millahue, en San Vicente de Tagua Tagua, enfrentan una situación crítica por la falta de agua, lo que podría dejarles sin siembras este año. El embalse, dañado por lluvias e intervenciones no autorizadas, apenas tiene reservas, lo que ha llevado a algunos parceleros a abandonar la idea de sembrar. En este contexto, solicitan a la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del Ministerio de Obras Públicas una solución urgente que permita retener el agua que se está perdiendo por filtraciones.
La comunidad de regantes, compuesta mayoritariamente por pequeños agricultores, depende del tranque para el riego de cultivos como maíz, hortalizas, sandías y parronales. Sin embargo, el embalse tiene menos de un cuarto de su capacidad, lo que ha generado una profunda incertidumbre. Muchos agricultores, como Luis García Valenzuela, ya dan por perdida la temporada, mientras que otros todavía esperan una respuesta rápida de las autoridades.
El tranque Millahue ha sido un punto conflictivo desde que el terremoto de 2010 dañó su estructura. Los agricultores acusan que las reparaciones posteriores no fueron supervisadas correctamente, lo que ha exacerbado la actual crisis. Además, los enfrentamientos entre los mismos regantes han dificultado aún más la búsqueda de soluciones.
Mientras tanto, los agricultores esperan la visita de la DGA a finales de septiembre, con la esperanza de que se tomen medidas de emergencia, como el cierre de una zanja que está provocando la pérdida de agua acumulada. Para Fabián Morales, presidente de la Comunidad de Aguas del tranque Millahue, la clave está en aumentar la capacidad de almacenamiento, lo que permitiría salvar algunas cosechas. Sin embargo, el tiempo apremia, y los regantes temen que las soluciones lleguen demasiado tarde.