Señor Director:
La seguridad se ha transformado en una de las principales preocupaciones de la ciudadanía chilena durante lo que va de año. De nada sirvieron las promesas del actual mandatario en torno al endurecimiento del orden público, pues la población sigue a la espera de respuestas concretas frente al aumento de la inseguridad, la violencia y el miedo.
La delincuencia, el crimen organizado y la sensación de inseguridad no se resuelvan únicamente con discursos y propuestas vacías, sino con acciones precisas que se aborden desde la prevención, el fortalecimiento de las instituciones encargadas de la seguridad pública y políticas sociales que aborden las raíces sociales de la violencia.
Hoy, cuando el temor hacia la criminalidad se ha convertido en un acompañante constante del chileno, debemos dejar de enfocarnos en discursos sin sustento y demostrar con hechos que la seguridad se puede abordar con eficacia, responsabilidad y compromiso.
Atentamente,
Laura Sifontes Lira