Sr. Director:
La crisis de natalidad en Chile es un nuevo problema para el Gobierno. Los resultados del estudio presentado por INE reflejan una disminución del 46,9 % de los nacimientos. ¿Pero por qué todos fingen sorpresa cuando sabemos exactamente las principales razones? Traer bebés a un país donde la pobreza va en aumento y las oportunidades son limitadas es crueldad.
El Plan Chile Renace presentado por el Presidente Kast, no soluciona el problema, es más bien un parche que busca ocultar la verdadera razón de la baja natalidad. El país está enfrentando serios problemas económicos, políticos y sociales. Me sorprende que el Gobierno no considere esos asuntos como motivos por los cuales las nuevas generaciones descartan o postergan ejercer la maternidad.
No basta incentivar con un bono de $30.000 por hijo o un subsidio económico como propone el Estado. Primero debe existir un cambio estructural en el cual exista una mejor distribución de oportunidades, calidad de vida e ingresos. Cuando eso ocurra, los chilenos querrán tener hijos sin miedo a que no puedan darles una buena vida. Hoy no es el caso.
Le saluda atentamente,
Valentina Ignacia Arriaza Necul, Estudiante de Periodismo, Universidad de Concepción