Señor Director.
El Instituto Nacional de Estadísticas informó que el desempleo llegó al 9,4% entre marzo y mayo, la cifra más alta desde 2021. A la vez, el Banco Central confirmó cinco meses consecutivos de caída en la actividad económica. Son números que no se leen en abstracto: detrás hay familias que buscan empleo sin éxito y hogares que ajustan cada gasto para llegar a fin de mes.
Resulta llamativo que el actual Gobierno, encabezado por el presidente José Antonio Kast, relativice este panorama y descarte hablar de recesión. El propio mandatario reconoció en Paraguay que Chile enfrenta una “enfermedad económica”, pero su equipo insiste en que no es tan grave. La comparación es inevitable: durante la administración de Gabriel Boric, con cifras de desempleo más bajas y crecimiento aún positivo, la oposición de derecha repetía que “Chile se caía a pedazos”.
La ciudadanía espera coherencia y empatía. No basta con minimizar las cifras: se requiere reconocer la magnitud del problema y actuar con responsabilidad. Porque más allá de los discursos, lo que hoy se cae a pedazos son las certezas de quienes buscan trabajo y no lo encuentran.
Benjamín Vidal Alvarado, estudiante de Periodismo