Señor director:
La reciente visita de la Seremi de Salud de O’Higgins, Dra. Daniela Zavando, a una farmacia de Rancagua adherida a la Ley Cenabast, pone en relieve una política pública que merece más difusión de la que suele recibir. Se trata de una iniciativa que garantiza el abastecimiento de 32 medicamentos de uso frecuente para enfermedades respiratorias e invernales, permitiendo a las familias acceder a ahorros que, en promedio, alcanzan hasta un 80% respecto de farmacias no adheridas.
En un contexto en que el gasto en salud, y particularmente en medicamentos, sigue siendo una de las principales preocupaciones de los hogares chilenos, especialmente en temporada de mayor circulación de enfermedades respiratorias, este tipo de medidas representa un alivio concreto para el bolsillo de las familias. Sin embargo, su impacto real depende en gran parte de que más farmacias, particularmente las independientes y las de comunas más alejadas de los centros urbanos, se sumen a esta iniciativa.
Por ello, más que solo destacar el anuncio, cabe hacer un llamado a que la autoridad sanitaria refuerce la difusión de esta herramienta entre la ciudadanía, y que se incentive activamente la adhesión de más establecimientos farmacéuticos, sobre todo en sectores rurales donde el acceso a medicamentos económicos suele ser más limitado. Asimismo, sería valioso que se socialicen mejores plataformas que permitan ubicar la farmacia adherida más cercana, ya que su utilidad depende directamente de que la gente sepa que existen.
En fin y al cabo, iniciativas como la Ley Cenabast solo cumplen su propósito si llegan efectivamente a quienes más las necesitan para cumplir su objetivo ideal.
Atentamente,
Catalina Soto Aldunate, estudiante de Periodismo